Evangelio viernes 19 de junio

Evangelio Mateo 11, 25-30: 25 En aquel tiempo, Jesús dijo: «Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, por haber ocultado estas cosas a los sabios y a los prudentes y haberlas revelado a los pequeños. 26 Sí, Padre, porque así lo has querido. 27 Todo me ha sido dado por mi Padre, y nadie conoce al Hijo sino el Padre, así como nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar.  28 Vengan a mí todos los que están afligidos y agobiados, y yo los aliviaré. 29 Carguen sobre ustedes mi yugo y aprendan de mí, porque soy paciente y humilde de corazón, y así encontrarán alivio. 30 Porque mi yugo es suave y mi carga liviana».

Dice Jesús: «vengan a mí todos los que están cansados y agobiados, y yo les aliviaré». ¿Cuáles son nuestros cansancios? ¿Qué los causa: ¿el trabajo por el Reino o nuestros intereses personales, nuestros egoísmos? ¿Dónde y cómo buscamos alivio a nuestro cansancio?  Se lo comento a Jesús en una conversación sencilla y personal, le contamos nuestras aflicciones y cansancios y le pedimos nos ayude a sobrellevarlas. El puede … ánimo

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