Evangelio lunes 03 de agosto

Evangelio Mateo 14,13-21 Al enterarse de eso, Jesús se alejó en una barca a un lugar desierto para estar a solas. Apenas lo supo la gente, dejó las ciudades y lo siguió a pie. 14 Cuando desembarcó, Jesús vio una gran muchedumbre y, compadeciéndose de ella, curó a los enfermos. 15 Al atardecer, los discípulos se acercaron y le dijeron: «Este es un lugar desierto y ya se hace tarde; despide a la multitud para que vaya a las ciudades a comprarse alimentos». 16 Pero Jesús les dijo: «No es necesario que se vayan, denles de comer ustedes mismos». 17 Ellos respondieron: «Aquí no tenemos más que cinco panes y dos pescados». 18 «Tráiganmelos aquí», les dijo. 19 Y después de ordenar a la multitud que se sentara sobre el pasto, tomó los cinco panes y los dos pescados, y levantando los ojos al cielo, pronunció la bendición, partió los panes, los dio a sus discípulos, y ellos los distribuyeron entre la multitud. 20 Todos comieron hasta saciarse y con los pedazos que sobraron se llenaron doce canastas. 21 Los que comieron fueron unos cinco mil hombres, sin contar las mujeres y los niños.

Observo a mi alrededor, … En mi familia, en mis amigos, en mis compañeros de comunidad, en mi trabajo o estudio, en el mundo … ¿Veo personas que me buscan, que me piden ayuda? … ¿Cómo se nota que siento compasión por ellos? … ¿De qué tienen hambre? … no solo de falta de comida … también de otros tipos de carencias … ¿Qué acto de solidaridad podría calmar su hambre? … ¿Que puedo hacer yo, … en concreto, … por ellos? 

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