Evangelio martes 01 de septiembre

Evangelio Lucas 4, 31-37: 31 Jesús bajó a Cafarnaún, ciudad de Galilea, y enseñaba los sábados. 32 Y todos estaban asombrados de su enseñanza, porque hablaba con autoridad. 33 En la sinagoga había un hombre que estaba poseído por el espíritu de un demonio impuro; y comenzó a gritar con fuerza: 34 «¿Qué quieres de nosotros, Jesús Nazareno? ¿Has venido para acabar con nosotros? Ya sé quién eres: el Santo de Dios». 35 Pero Jesús lo increpó, diciendo: «Cállate y sal de este hombre». El demonio salió de él, arrojándolo al suelo en medio de todos, sin hacerle ningún daño. 36 El temor se apoderó de todos, y se decían unos a otros: «¿Qué tiene su palabra? ¡Manda con autoridad y poder a los espíritus impuros, y ellos salen!». 37 Y su fama se extendía por todas partes en aquella región.
Observemos a nuestro alrededor … en nuestra familia … en nuestro grupo de amigos … en nuestro barrio … trabajo o estudio… ¿dónde hay personas dominadas por la desolación? … ¿quiénes están poseídos por el mal espíritu amargándoles sus vidas? … Contemplemos sus rostros … sus historias … sus problemas. Le pedimos a Jesús que intervenga en ellos para liberarlos y que expulse a los demonios de sus existencias

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