Evangelio viernes 04 de Septiembre

Evangelio Lucas 5, 33-39: 33 Luego le dijeron: «Los discípulos de Juan ayunan frecuentemente y hacen oración, lo mismo que los discípulos de los fariseos; en cambio, los tuyos comen y beben». 34 Jesús les contestó: «¿Ustedes pretenden hacer ayunar a los amigos del esposo mientras él está con ellos? 35 Llegará el momento en que el esposo les será quitado; entonces tendrán que ayunar». 36 Les hizo además esta comparación: «Nadie corta un pedazo de un vestido nuevo para remendar uno viejo, porque se romperá el nuevo, y el pedazo sacado a este no quedará bien en el vestido viejo. 37 Tampoco se pone vino nuevo en odres viejos, porque hará reventar los odres; entonces el vino se derramará y los odres ya no servirán más. 38 ¡A vino nuevo, odres nuevos! 39 Nadie, después de haber gustado el vino viejo, quiere vino nuevo, porque dice: El añejo es mejor».
Recordemos los momentos de mayor intimidad con el Señor … Ese retiro … esa oración  … ese paisaje … ¿qué sentía?  … ¿no eran momentos de fiesta espiritual? …Pensemos en lo que el Señor nos pide … los cambios en nuestra vida … En aquellas cosas que debemos y queremos cambiar … ¿cómo es ese cambio? … Un cambio parcial sería como un parche al vestido viejo.  Ayúdanos a cambios radicales, Señor.  A tener vinos nuevos y envases nuevos.  …. A renacer a vida nueva …  ¿Cuál es ese cambio?  .. ¿Qué podremos cambiar en nuestra forma de vivir?  …Gracias, Señor.

Autor entrada: Mónica Pacheco Guzmán

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