Evangelio Lunes 30 de Noviembre

Evangelio de Mateo 4,18-22 
18 Mientras caminaba a orillas del mar de Galilea, Jesús vio a dos hermanos: a Simón, llamado Pedro, y a su hermano Andrés, que echaban las redes al mar porque eran pescadores. 19 Entonces les dijo: «Síganme, y yo los haré pescadores de hombres». 20 Inmediatamente, ellos dejaron las redes y lo siguieron. 21 Continuando su camino, vio a otros dos hermanos: a Santiago, hijo de Zebedeo, y a su hermano Juan, que estaban en la barca con Zebedeo, su padre, arreglando las redes; y Jesús los llamó. 22 Inmediatamente, ellos dejaron la barca y a su padre, y lo siguieron. 

Nos  imaginamos  a Jesús observándonos en nuestras labores cotidianas … en la casa … en los estudios … en el trabajo … echando nuestras redes. Imaginamos que se acerca a nosotros y nos dice directamente … “Ven sígueme” … ¿Qué sentimos? … ¿Qué le respondimos? … ¿qué objeciones ponemos? … ¿qué excusas damos? … ¿qué significará en nuestra vida ser pescador de hombres? … ¿con nuestras carencias y nuestras virtudes? 

Autor entrada: Mónica Pacheco Guzmán

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