Evangelio del día-Lunes 08 de Marzo

Lucas 4. 24-30. 
24 Después agregó: «Les aseguro que ningún profeta es bien recibido en su tierra. 25 Yo les aseguro que había muchas viudas en Israel en el tiempo de Elías, cuando durante tres años y seis meses no hubo lluvia del cielo y el hambre azotó a todo el país. 26 Sin embargo, a ninguna de ellas fue enviado Elías, sino a una viuda de Sarepta, en el país de Sidón. 27 También había muchos leprosos en Israel, en el tiempo del profeta Eliseo, pero ninguno de ellos fue curado, sino Naamán, el sirio». 28 Al oír estas palabras, todos los que estaban en la sinagoga se enfurecieron 29 y, levantándose, lo empujaron fuera de la ciudad, hasta un lugar escarpado de la colina sobre la que se levantaba la ciudad, con intención de despeñarlo. 30 Pero Jesús, pasando en medio de ellos, continuó su camino.

Mensaje del Papa Francisco para la Cuaresma 2021 | Parroquia del Pilar

¿Y nuestro trabajo apostólico hacia donde se orienta? … Recordemos aquellas personas con quienes hemos compartido el mensaje evangélico … sus nombres, … sus rostros, … sus realidades, … sus problemas.  Los traemos a nuestra oración, … se los presentamos al Señor.  … ¿Quiénes han recibido nuestra ayuda, …  nuestra solidaridad? … ¿Son personas de nuestra comunidad?  … ¿de nuestra familia? … ¿Quiénes? … ¿Son los más necesitados? … ¿Los más alejados? Y ahora … ¿hacia dónde se dirige nuestro corazón de apóstol?… ¿a quiénes?

LA MADRE QUE NO QUISO MORIR

Señor, nos has invitado a ser parte de tu equipo, a pertenecer a tu cuerpo de apóstoles, testigos y continuadores de tu misión de anunciar el Reino de Dios. De comunicar la voluntad de Dios para todos nosotros. Que tremenda y maravillosa tarea nos dejas. Ser verdaderos profetas en la actualidad. Ayúdanos, Señor, a cumplir esta misión sin discriminar a nadie. Tu ayudas a todo el que necesita, sin distingo de raza, género, posición social. Privilegiando a los más débiles, incluso a los más alejados de ti. Ilumínanos, Señor para acoger a quienes nos encargas en esta misión de anunciar que el Padre Dios es todo amor y misericordia y que nos ama a todos, porque todos somos sus hijos. Ayúdanos a no descansar en construir en nuestra sociedad relaciones fraternas, solidarias, caritativas y misericordiosas. Amén