Viernes 19 de Marzo

Evangelio de Lucas 2, 41-51
41 Sus padres iban todos los años a Jerusalén en la fiesta de la Pascua. 42 Cuando el niño cumplió doce años, subieron como de costumbre, 43 y acabada la fiesta, María y José regresaron, pero Jesús permaneció en Jerusalén sin que ellos se dieran cuenta. 44 Creyendo que estaba en la caravana, caminaron todo un día y después comenzaron a buscarlo entre los parientes y conocidos. 45 Como no lo encontraron, volvieron a Jerusalén en busca de él. 46 Al tercer día, lo hallaron en el Templo en medio de los doctores de la Ley, escuchándolos y haciéndoles preguntas. 47 Y todos los que lo oían estaban asombrados de su inteligencia y sus respuestas. 48 Al verlo, sus padres quedaron maravillados y su madre le dijo: «Hijo mío, ¿por qué nos has hecho esto? Piensa que tu padre y yo te buscábamos angustiados». 49 Jesús les respondió: «¿Por qué me buscaban? ¿No sabían que yo debo ocuparme de los asuntos de mi Padre?». 50 Ellos no entendieron lo que les decía. 51 Él regresó con sus padres a Nazaret y vivía sujeto a ellos. Su madre conservaba estas cosas en su corazón. 52 Jesús iba creciendo en sabiduría, en estatura y en gracia delante de Dios y de los hombres.

Mensaje del Papa Francisco para la Cuaresma 2021 | Parroquia del Pilar

Contemplemos la escena … Observemos la angustia de María y José … ¿Cuándo hemos sentido la necesidad de dedicarnos más a las cosas de Dios? … ¿Quiénes se han angustiado por eso? … ¿Cómo compatibilizar ambas cosas? … ¿Cómo vivir en Nazaret y en Jerusalén?  … ¿Cómo integrar fe y vida? … ¿Cómo podríamos lograr que las cosas de Dios sean las cosas cotidianas, desde nuestra vida habitual, en la casa, en el trabajo, en el barrio, en la comunidad, en los estudios? Esta fiesta de san José es la fiesta de los trabajadores, oremos por todos los que entregan su vida trabajando, para que tengamos un ambiente con mayor justicia social y laboral. 

La oración en la enseñanza de Jesús de Nazaret. El Padrenuestro.

Señor, creemos en ti, creemos que nos amas mucho y que deseas para nosotros una vida plena. Quieres que vivamos felices y sanos Respetamos con humildad lo que sea tu voluntad, pero nos atrevemos a pedirte por nuestros familiares y amistades que están sufriendo por enfermedades, por problemas de relaciones humanas. Te pedimos, tanto por quienes están hospitalizados como por quienes están enemistados. Te pedimos por los que están enfermos del cuerpo o del alma. Para que se curen y para que reparen sus vidas y sus problemas. Gracias, Señor.

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