Viernes 16 de abril

Evangelio de Juan 6. 1-15
1 Después de esto, Jesús atravesó el mar de Galilea, llamado Tiberíades. 2 Lo seguía una gran multitud, al ver los signos que hacía curando a los enfermos. 3 Jesús subió a la montaña y se sentó allí con sus discípulos. 4 Se acercaba la Pascua, la fiesta de los judíos. 5 Al levantar los ojos, Jesús vio que una gran multitud acudía a él y dijo a Felipe: «¿Dónde compraremos pan para darles de comer?». 6 Él decía esto para ponerlo a prueba, porque sabía bien lo que iba a hacer. 7 Felipe le respondió: «Doscientos denarios no bastarían para que cada uno pudiera comer un pedazo de pan». 8 Uno de sus discípulos, Andrés, el hermano de Simón Pedro, le dijo: 9 «Aquí hay un niño que tiene cinco panes de cebada y dos pescados, pero ¿qué es esto para tanta gente?». 10 Jesús le respondió: «Háganlos sentar». Había mucho pasto en ese lugar. Todos se sentaron y eran unos cinco mil hombres. 11 Jesús tomó los panes, dio gracias y los distribuyó a los que estaban sentados. Lo mismo hizo con los pescados, dándoles todo lo que quisieron. 12 Cuando todos quedaron satisfechos, Jesús dijo a sus discípulos: «Recojan los pedazos que sobran, para que no se pierda nada». 13 Los recogieron y llenaron doce canastas con los pedazos que sobraron de los cinco panes de cebada. 14 Al ver el signo que Jesús acababa de hacer, la gente decía: «Este es, verdaderamente, el Profeta que debe venir al mundo». 15 Jesús, sabiendo que querían apoderarse de él para hacerlo rey, se retiró otra vez solo a la montaña.

Contemplemos la escena… tanta gente siguiendo a Jesús. … Tienen hambre. … Jesús le pide a los apóstoles superar la carencia con la solidaridad. Compartir lo poco que tenemos… con fe, … pedir al Padre y confiar … como lo hizo Jesús. … Recordemos aquellos momentos en nuestra vida en que el Señor nos ha pedido compartir algo … ¿lo hicimos? … ¿Qué sentimos al respecto? …Recordemos aquellas personas con carencias que no piden nada, pero que necesitan mucho. … ¿Cómo poder acogerlos solidariamente? … Las matemáticas suelen ser distintas en la economía de la solidaridad. …Recordemos aquellos momentos en que fuimos testigo de cómo miles se alimentaban de sólo cinco panes y dos pescados. … ¡y al final sobraba! … Recordemos aquellos momentos vividos en que la solidaridad permitió resolver grandes problemas de muchos, con el esfuerzo y el amor de otros tantos. ¿Qué sentimos ante ello?

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