Martes 20 de abril

Evangelio de Juan 6,30-35
30 Y volvieron a preguntarle: «¿Qué signos haces para que veamos y creamos en ti? ¿Qué obra realizas? 31 Nuestros padres comieron el maná en el desierto, como dice la Escritura: Les dio de comer el pan bajado del cielo». 32 Jesús respondió: «Les aseguro que no es Moisés el que les dio el pan del cielo; mi Padre les da el verdadero pan del cielo; 33 porque el pan de Dios  es el que desciende del cielo y da Vida al mundo». 34 Ellos le dijeron: «Señor, danos siempre de ese pan». 35 Jesús les respondió: «Yo soy el pan de Vida. El que viene a mí jamás tendrá hambre; el que cree en mí jamás tendrá sed.

¿Cuántas veces hemos acudido a Jesús detrás de milagros? … ¿Cuántas veces queremos seguir al Jesús que cura enfermos, da trabajo y anima a los amargados? … Meditemos sobre el Jesús que nos abre las puertas de la Vida Eterna … aquel que resucitado venció a la muerte … aquella vida donde no hay hambre ni sed …  ¿En qué situaciones concretas de nuestra vida nos parece ya estar viviendo esa experiencia prometida por Jesús? … Nuestra fe en Jesucristo, ¿Qué hambre ha quitado por completo, … qué sed ha saciado totalmente?

Autor entrada: Mónica Pacheco Guzmán