¡VEN ESPÍRITU SANTO!

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Para compartir la fe en Jesús y celebrar la Vigilia de Pentecostés, representantes de diversos estamentos pertenecientes a la comunidad educativa del Colegio Niño Jesús, vivieron un intenso tiempo de reflexión, fraternidad y oración, en torno a los siete dones del Espíritu Santo.

  • Sabiduría:Nos permite discernir el bien del mal, lo verdadero de lo falso, y nos ayuda a ver la vida con un profundo conocimiento de Dios.
  • Entendimiento:Nos permite comprender las verdades de la fe y las inspiraciones divinas.
  • Consejo:Nos otorga la capacidad de discernir el camino correcto en las decisiones importantes de la vida.
  • Fortaleza:Nos da la fuerza y la determinación para vivir de acuerdo con la voluntad de Dios, especialmente en momentos de dificultad.
  • Ciencia:Nos ayuda a comprender los misterios de Dios y a buscarlo con fervor.
  • Piedad:Nos inspira a amar a Dios como un padre y a vivir en armonía con Él.
  • Temor de Dios:Nos impulsa a respetar y a reverenciar a Dios, reconociendo su grandeza y autoridad.

Como sabemos, esta actividad es parte esencial de la formación pastoral, y valórica, que otorga el colegio y que forma parte de nuestro Proyecto Educativo Institucional (PEI).

Recordemos que, en la fiesta de Pentecostés, celebramos la venida del Espíritu Santo sobre todos nosotros y sobre su Iglesia. El Espíritu Santo la renueva y la mantiene siempre joven. Con la celebración de la resurrección de Jesús en la Vigilia Pascual y el Domingo de Resurrección (o de Pascua), comienza un tiempo de cincuenta días, la Pascua, que culmina el Domingo de Pentecostés.

Por medio del Espíritu Santo, el Padre y el Hijo se hacen presentes y entran en comunión con la Iglesia, con la comunidad educativa y con el mundo.

El Espíritu Santo nos regala la interioridad, la creatividad, la comunión; nos introduce en la gracia de ser amados, nos enseña a valorarnos desde el don de Dios, nos propone como estilo de vida el camino de la confianza, del amor, de la paz, de la alegría, de la inclusión, todo esto es una experiencia de comunión.

La Comunidad Educativa, necesita el Espíritu Santo animador y santificador, su respiro divino, el viento de sus velas, su principio unificador, su manantial interior de luz y fuerza, su manantial de paz y consuelo, y de amor.

Espíritu Santo:

“Tú que sin cesar creas y haces germinar un mundo nuevo,

renueva nuestras mentes y nuestros corazones. 

Que nuestras miradas se vuelven hacia el mañana.
Lo mismo que la aurora triunfa de la noche con su luz naciente,
danos la esperanza que disipa los temores y hace nacer la alegría”.

Amén.

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