En un ambiente impregnado de profunda alegría y recogimiento, la comunidad del Colegio Niño Jesús vivió una jornada histórica al celebrar sus 108 años de vida y conmemorar los 382 años del natalicio de Ana María Martel, fundadora de la Congregación de las Hermanas del Niño Jesús.
La solemne Eucaristía fue presidida por el padre Roger Kambere y destacó por una masiva y emotiva participación comunitaria. A través de significativos gestos y símbolos, estudiantes, apoderados, docentes y asistentes de la educación dieron vida a una ceremonia que reafirmó el espíritu de unidad que caracteriza al establecimiento.
En el corazón de la histórica tierra minera de Lota, donde el carbón recuerda la fuerza y la entrega de distintas generaciones, la misa fue la oportunidad perfecta para conectar esa identidad local con la llama espiritual que cruzó el océano desde Francia. Un fuego de fe y dignidad que hoy sigue plenamente vivo en las aulas, los patios y la sonrisa de cada estudiante.
Celebrar más de un siglo de trayectoria es mirar el pasado con gratitud y proyectar el futuro con esperanza, renovando el compromiso sagrado con el legado de Ana María Martel: «ser presencia de amor al Padre y a sus hermanos».